La protección no depende de tu tipo de contrato
La Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación protegen a las trabajadoras embarazadas y en periodo de lactancia. Un despido motivado por el embarazo es discriminatorio, y eso pesa mucho en el análisis del caso.
Aplica trabajes por contrato indefinido, por tiempo determinado o por honorarios simulados. Lo que importa es la relación de trabajo real, no el nombre del papel que firmaste.
Las formas disimuladas cuentan igual
No siempre llega como un despido de frente. A veces es dejar de asignarte turnos, mandarte a un puesto que sabían que no ibas a poder sostener, negarte los permisos para tus citas médicas, presionarte para que renuncies «por tu bien» o no renovarte un contrato que se venía renovando sin falta desde hace años.
Todo eso se documenta y se reclama. Anota las fechas: cuándo avisaste del embarazo y cuándo empezó a cambiar el trato. Esa secuencia es la columna vertebral del caso.
Qué conviene tener a la mano
Constancia médica o carnet de control prenatal con fechas
Prueba de cuándo y a quién avisaste del embarazo
Recibos de nómina de antes y después del aviso
Mensajes o correos donde se note el cambio de trato
Tu contrato y, si aplica, los contratos anteriores renovados
Nombres de compañeras o compañeros que lo hayan presenciado